lunes, 14 de julio de 2008

Una vida de "Locos"






Muchos concuerdan en que la vida de Martín Palermo es apta para realizar una buena película. Al goleador de Boca le ocurrieron hechos insólitos: desde alcanzar su gol número 100 en primera división con los ligamentos de la rodilla rotos, la vuelta triunfal ante River por la Copa Libertadores en el 2000, el récord en contra de errar 3 penales en un partido con la Selección Argentina, la caída de un muro de cemento mientras festejaba un gol en el Villareal español, los dos goles al Real Madrid en la final Intercontinental también en el 2000, son innumerables los hechos que distinguen la carrera del “Loco”.
Nació en La Plata el 7 de noviembre de 1973, sus primeros pasos en el fútbol los dio en Estudiantes de esa ciudad, y el 5 de julio de 1992, con 19 años, debutó en primera en un partido que terminó igualado en 0 con San Lorenzo. Con la llegada de Miguel Ángel Russo a la dirección técnica del equipo platense, Martín no iba a ser tenido en cuenta y estuvo a punto de pasar a San Martín de Tucumán, pero diferencias económicas entre los clubes lo impidieron. Cuando llegó Daniel Córdoba al “León”, tuvo el respaldo que necesitaba y se convirtió en goleador y figura, anotando 34 goles en 90 partidos jugados.
Diego Armando Maradona fue el encargado de pedirlo junto a los mellizos Barros Schelotto para que juegue en Boca a partir de 1997, y los deseos del 10 fueron cumplidos. Comenzó a afianzarse en el equipo que fue subcampeón en ese año, y con el arribo de Carlos Bianchi a partir de 1998, formó una de las mejores duplas de la historia del fútbol argentino junto con el “Melli” Guillermo y convirtió 20 goles en 19 partidos durante el Apertura, un récord que hasta el momento nadie a podido superar: el de mayor cantidad de goles convertidos en un torneo corto.
En esa primera etapa en Boca logró varios títulos: Apertura 1998 y 2000, Clausura 1999, y las Copa Libertadores e Intercontinental en el 2000.
El deseo de jugar en Europa se cumpliría cuando en el 2001 fue transferido al Villareal de España, en su trayecto por el viejo continente intercaló buenas con malas, sin poder consagrarse y acomodarse del todo en ningún equipo. En el “Submarino Amarillo” convirtió 19 goles en 70 partidos y pasó al Betis del mismo país en el 2003, en donde tampoco tuvo una un buen desempeño, ya que disputó 11 encuentros y marcó solo 2 goles. Al año siguiente firmó a préstamo con el Alavés de la segunda división española, pero sus 3 goles en 14 partidos no alcanzaron para lograr el ascenso.
Quería volver por más gloria y así fue que en el 2005 recae de vuelta a Boca Juniors y regresa con más títulos, ya que obtiene la Copa Sudamericana 2004 y 2005, la Recopa Sudamericana 2005 y 2006, la Copa Libertadores 2007, Torneo Apertura 2005 y Torneo Clausura 2006. Como si fuera poco, el 2 de marzo de 2008 frente a Gimnasia de La Plata convierte su gol número 180 con la camiseta azul y oro.
Su pasó por la Selección argentina fue muy breve, ya que disputó la Copa América de 1999, y convirtió 3 goles en 4 partidos, pero obtuvo el récord ya mencionado de los penales, con los 3 fallados frente a Colombia el 4 de julio.
Con 34 años y un año más de contrato con el club “Xeneize”, Palermo buscará seguir marcando goles, consiguiendo títulos y rompiendo récord.

Juan Manuel Ferrario