domingo, 6 de julio de 2008

Guillermo Kissling, un profesional en pista

Guillermo Kissling, ex corredor de Fórmula 4, Fórmula Renault, F-2, F-3, y múltiple campeón en motos, actualmente regala experiencia como ingeniero de pista, más precisamente en los cargos de director técnico y deportivo de Renault, para el corredor Guillermo Ortelli en TC 2000, y como miembro del JP Racing en el Turismo Carretera, junto al equipo del Pato Silva.
Recibido de ingeniero mecánico en 1977 en la universidad Tecnológica de General Pacheco, “El ingeniero de Olivos”, como lo apodó el recordado periodista cordobés Héctor Acosta, confiesa que decidió estudiar ingeniería, luego del episodio ocurrido en la Vuelta de Lobería y Balcarce, en abril de 1968, en la cual su hermano Jorge perdió la vida luego de un accidente, en lo que era su debut en el TC. Pero el estudio fue sólo para ocupar un poco más de su tiempo ya que nunca dejó de competir en las carreras de motos, y fue así que en 1973 se coronó campeón sobre pistas de tierra, una especialidad en la que junto a su hermano mayor, Raúl, obtuvieron 17 campeonatos argentinos en total.
Luego de su paso por las competiciones de ciclomotores, Kissling participó en carreras de Fórmulas F-2 y F-3 Sudamericana, en las cuales no sólo hacia las veces de piloto, sino que también el mismo preparaba sus propios autos para correr. Además pudo cumplir uno de sus objetivos más deseados: participar en la Formula Renault con los monopastos, su verdadera pasión. En dicha categoría logró manejar un Formula 3000, que según el marcó un antes y un después en su vida como conductor, ya que luego de haberlo manipulado no sentía entusiasmo de conducir otro auto, ya no tenía ganas.
A lo largo de su carrera como profesional en la ingeniería, Guillermo, formó parte del equipo Provider de Fórmula Honda en 1994, y también se desempeñó como director técnico y deportivo del equipo Volkswagen en 1996, y luego ocupó el mismo cargo pero en Peugeot. Sin embargo hace 3 años atrás, un trágico accidente de tránsito provocó la perdida de vida de unos de sus hijos, por lo cual estuvo desparecido varios meses sin trabajar en el automovilismo. Pero finalmente, y gracias a las ayudas del grupo de JP Racing y Peugeot, logró superar la muerte de su hijo, que lo marcó para siempre, y le hizo ver las cosas desde otro punto de vista, sobretodo en las competiciones ya que según el, le ayudó a obtener mejores resultados tanta en lo deportivo como en lo personal.

Ezequiel Gonzalo